miércoles, 20 de abril de 2011

SEMANA SANTA 2011, " ÉXTASIS DE SANTA TERESA"

4. Comentario de la obra escultórica del "Éxtasis de Santa Teresa".

   
    La obra escultórica a comentar, se trata del "Éxtasis de Santa Teresa" de Gian Lorenzo Bernini.  Es una escultura de bulto redondo que representa un tema religioso (éxtasis místico de Santa Teresa), por sus características y la fecha de realización (1645) la encuadramos dentro del arte barroco (s. XVII).
    Esta escultura se encuentra localizada en la Iglesia de Santa María de la Victoria (Capilla Cornaro) en Roma.

    En cuanto al análisis formal, podemos vislumbrar que la obra es un conjunto escultórico realizado en mármol en el que se representa el profundo éxtasis místico que padecía la Santa.  La expresión de su cara con la boca entreabierta y los ojos semicerrados, así como la posición de su cuerpo transmite una sensación extraña, una mezcla de placer y de dolor.  La obra es una profunda mezcla de tranquilidad y  pasión, movimiento, fuerza.  Este punto se hace visible en el apaciguamiento y el sosiego del rostro y la sensación impetuosa de movimiento que ofrecen las vestimentas.  A la izquierda de la Santa hay un ángel con una flecha en la mano  que con actitud pícara, acaba de introducir el dardo del amor divino en el corazón de Santa Teresa.
Bernini con esta obra consigue plasmar el momento exacto en el que Santa Teresa se encuentra en pleno éxtasis y está flotando sobre vaporosas nubes justo cuando el ángel acaba de atravesarla con la flecha.
Es una composición bastante abierta que ofrece importantes escorzos como la posición del brazo del ángel.
Como buena obra barroca, representa vitalidad, movimiento, novedad y aporta un excelente juego de luces y sombras que hacen que se convierta en una representación espectacular; los profundos pliegues de la ropa además de producir grandes contrastes lumínicos, aportan gran sensación de volumen que contrastan con la sensación de sosiego y placer que mantiene en el rostro.  Además otra de las características del barroco es el uso de las demás artes para conseguir sus fines, en este caso, el conjunto además de escultura integra arquitectura.  La escultura se encuentra además ensalzada por el potente rayo de luz cenital que aporta brillantez a la escena además de darle un ambiente más "divino".
Asimismo, la incidencia de la luz es totalmente diferente en la Santa y en el ángel puesto que el tratamiento del material no es el mismo en ambos y por lo tanto el reflejo de la luz crea diferentes sensaciones, además, como característica notoria, podemos ver el diferente trato de los paños en uno y otro: para el ángel Bernini optó por la técnica de los "paños mojados" (ropa muy pegada al cuerpo) y en Santa Teresa utiliza unos paños muy volumétricos que dan sensación de movimiento.  El cuerpo de la Santa está totalmente tapado por la ropa a excepción de la cabeza un pie y una mano que se encuentran en una situación "ingrávida" como si estuviera flotando.

    Alrededor de la escena principal, podemos encontrar una increíble teatralidad que gira entorno al conjunto: los miembros de la familia Cornaro (familiares del cardenal Cornaro, el que encargó la realización de la capilla), se encuentran localizados alrededor, en las paredes laterales asistiendo al prodigio del éxtasis de la Santa de Ávila.  Estos personajes se encuentran divididos en balcones que hacen las veces de palco desde los cuales observan la escena como si fuera una actuación teatral.

    Gian Lorenzo Bernini, es una de las figuras más importantes del Barroco italiano, dota a sus obras de exuberancia y decoración; para él es muy importante el uso de la curva y la multiplicidad de planos que conducen a la aparatosidad.  Tratamiento excepcional del mármol.
Como artista Barroco que es, busca la originalidad, la ruptura de lo clásico y las formas exageradas para dotar de personalidad a sus obras.

   

martes, 19 de abril de 2011

SEMANA SANTA 2011, ESCULTURA BARROCA EN ITALIA

  • Los materiales siguen siendo los mismos que en el Renacimiento aunque las texturas cambian adecuándose a la necesidad, suaves o rugosas.





"La Cabra Amaltea"


  • La temática va a ser muy variada.  La contrarreforma impone nuevos temas religiosos y un tratamiento diferente: Vidas de santos, martirios y temas mitológicos con sentido simbólico-alegórico, retratos.  En España, pasos procesionales, retablos, monumentos funerarios. Otros: Fuentes, estatuas ecuestres...
"San Sebastián"


"Busto del Cardenal Richelieu"

                                                                               
"El rapto de Proserpina"
                                                                         

  • Fuerte teatralidad. Las obras se hacen para ser contempladas en un espacio determinado. Buscan una determinada perspectiva, un cierto foco de luz, un marco arquitectónico. Las obras barrocas no se conciben aisladas sino en un conjunto efectista.
"El Éxtasis de Santa Teresa"


  • Composiciones más libres donde predominan las diagonales, las líneas serpentinatas y las formas abiertas, contraposiciones de líneas, composiciones violentas y actitudes retorcidas.                                                                                                 
"El David"
                                                                                                                              
  • Movimiento violento dinámico tanto en las formas humanas como en telas, paños, fondos... se trata a veces de captar el movimiento fugaz, el instante.      
                                                                                                                     "Apolo y Dafne" 

  • Expresionismo exagerado y tensión en las acciones            "Fuente de los cuatro ríos"

  • La luz desempeña un papel plástico y simbólico que no ha tenido antes, luz dirigida creando fuertes efectos de claroscuro con luna intención expresiva
                                                             "Éxtasis de la beata Ludovica Albertoni"        

  • El color tiene mucha importancia en España, las figuras se colorean, se empastan ojos y carnes, se estofan ropajes buscando un mayor impacto visual en las figuras.          
 "Sepulcro de Alejandro VII"


  • Naturalismo realista incluso exagerado, anatómicamente correctas, proporciones clásicas o estiradas. El ideal clásico de belleza se sustituye por formas que causen efecto y conmuevan, expresividad de rostros y manos incluso la ropa, agitada y convulsa, expresa valores.                                                                                                    "La Verdad"
  • Fuerte valor propagandístico tanto para lo religioso como para el poder civil.



"Busto de Luis XIV"

"Ángel con la corona de Espinas"


"Luis XIV a caballo"








lunes, 18 de abril de 2011

SEMANA SANTA 2011, "EL MOISÉS" DE MIGUEL ÁNGEL

2. Comentario escultórico del "Moisés" de Miguel Ángel.

    Nos encontramos ante una obra escultórica realizada en 1515 por Miguel Ángel Buonarotti perteneciente al renacimiento italiano, concretamente al Cinquecento.
    Esta obra representa la figura central de la tumba del Papa Julio II, localizada en la iglesia de San Pedro in Vincoli en Roma.
    Es una escultura realizada en mármol,  y como podemos apreciar se encuentra en actitud sedente.  Pese a ser una escultura de bulto redondo, solo puede ser apreciada de frente a causa de su localización en el sepulcro.
   
    En cuanto al análisis formal, esta obra representa un tema bíblico, aquel en el que el profeta Moisés, regresa de su retiro en el monte Sinaí y lo hace con las Tablas de la Ley para mostrárselas a los israelitas, pero, ante su asombro observa que los israelitas ya no adora a Dios sino que están adorando a un Becerro de Oro.  
Es una composición cerrada, pero perfectamente estudiada por Miguel Ángel en todos los aspectos; la composición se estructura en un eje vertical desde la cabeza hasta los pliegues de las piernas, quedando de este modo la figura enmarcada por otras dos líneas rectas verticales. Como rasgo típico de la escultura del Cinquecento, podemos destacar el uso de algunos elementos clásicos como, en este caso, un pequeño atisbo de contraposto marcado por el el giro de la cabeza (hacia su izquierda) y la simétrica colocación del su  brazo izquierdo hacia arriba y el derecho hacia dentro así como la pierna izquierda hacia fuera y la derecha hacia dentro.
El mármol está tratado con una profesionalidad asombrosa, además Miguel Ángel ha sabido sacar provecho de las cualidades lumínicas de este material que deja resbalar la luz provocando grandes efectos de luz y brillantez.
Es también un punto a destacar el tratamiento de los paños así como del cabello y la barba, que ofrecen un gran naturalismo y un gran juego de luces y sombras provocados por las oquedades de los pliegues y dando una sensación de volumen.
Moisés está representado como un hombre duro, serio, fuerte, como podemos apreciar en su cuerpo musculoso, quizás un poco idealizado pues hay que tener en cuenta que Moisés no era un hombre joven (herencia del Laooconte que creó un gran impacto en Miguel Ángel), además su rostro refleja la característica "terribilitá" de Miguel Ángel captando con este rostro ceñudo y feroz el momento en el que Moisés llega del monte y al volver la cabeza observa la infidelidad del pueblo hacia Dios, el artista sugiere así un movimiento en potencia (está a punto de levantarse muy furioso) otorgándole a la obra gran sensación de poder y de impetuosidad.
Miguel Ángel de este modo, se convierte en un artista excepcional que abandona la serenidad del Quattrocento, dando vigor, poder y vida a sus obras.
En esta obra escultórica podemos encontrar algunas características renacentistas individualmente del uso de elementos clásicos.  Por ejemplo es totalmente apreciable el intenso estudio anatómico de la figura, el equilibrio que ofrece, la perfección técnica...
En lo que se refiere a habladurías simbólicas se dice que el Moisés es un retrato idealizado de la personalidad del propio escultor o del Papa Julio II.  Otros piensan que puede ser un símbolo de los elementos que componen la Naturaleza.
En resumen podemos decir que esta escultura es realmente impactante, transgresora, innovadora y que transmite perfectamente aquello que quería mostrar Miguel Ángel: un hombre fuerte, serio, furioso con poder. Por esto entre otras cosas, Miguel Ángel es quizás el escultor más importante del Cinquecento italiano y el precursor de lo que será el Barroco.

SEMANA SANTA 2011, ESCULTURA DEL CINQUECENTO

1. Principales diferencias entre la escultura del quattrocento y del cinquecento:

QUATTROCENTO - CINQUECENTO

  • Liberación de los elementos figurativos del relieve y de la vinculación arquitectónica.  Interés por el bulto redondo.
  • Hay relación entre la escultura y la arquitectura.  Ambas son monumentales. Uso del bulto redondo.
  • Objetivo fundamental es  la representación del desnudo.  Búsqueda de la perfección anatómica, del naturalismo total y su relación con el espacio.
  • Estudio exhaustivo de la anatomía del cuerpo, para que la escultura sea perfecta.
  • Liberación en Italia de las ataduras religiosas.  Recreación de escenas mitológicas y de la vida cotidiana, toma fuerza el retrato.
  • En el cinquecento abundan los temas religiosos, las esculturas monumentales, las mitológicas...
  • Utilización de elementos compostivos clásicos: contraposto, canón y proporcionalidad de las partes.
  • En el cinquecento también se utilizan elementos clásicos como el contraposto, la proporción, asimismo se produce un estiramiento del canon clásico a 11 cabezas.
  • Cambio de materiales. De la piedra propia del gótico se pasa al mármol y al bronce.
  • Los materiales fundamentales del cinquecento, al igual que en el quattrocento son el mármol y el bronce.
  • Composiciones cerradas y equilibradas.  Los volúmenes de las figuras están estables y apenas hay desarrollo del movimiento.
  • Composiciones muy abiertas, exageración del movimiento a través de formas, aun así, las esculturas son equilibradas.
  • La expresión en las figuras está idealizada, se busca la belleza formal por encima del expresionismo.
  • Las figuras expresan fuertes sentimientos, reflejan una gran tensión por su disposición formal complicada.

miércoles, 6 de abril de 2011

LA ROMERÍA DE SAN ISIDRO


"Pradera de San Isidro"                                            "Romería de San Isidro"

La imagen de la semana se trata de la "Pradera de San Isidro" de Goya perteneciente al 1788, de estilo rococó. 

A diferencia del otro cuadro, "Romería de San Isidro"  también de Goya, muestra un ambiente mucho más festivo, alegre luminoso... es decir, el ambiente típico de un día festivo.
"Romería de San Isidro" en cambio, muestra una imagen totalmente opuesta a la que plasmó anteriormente en su otra obra pictórica.  En este cuadro, ya no intenta reflejar las costumbres de un día festivo madrileño ni intenta representar la imagen más acertada posible de la ciudad (como se puede apreciar al fondo de "la pradera de San Isidro") , ahora en cambio, refleja un grupo de personajes en la noche, ocuros, con rostro desencajado (feísmo) tal vez ebrios.

Goya experimentó un intenso cambio debido a la situación del momento; su pintura se vuelve más crítica, ya no muestra lugares idílicos y temas banales, sino la miseria, las clases sociales, la pobreza, la decadencia.  Sus pinturas tratan de mostrar ese pesimismo, esa tristeza mediante la pérdida del color entre otras cosas; su gama cromática se reduce a ocres, dorados, tierras, grises y negros y algún blanco; a su vez la pincelada se vuelve menos minuciosa y  más suelta.

Todo lo contrario al otro cuadro, pues pertenece a una época en la cual Goya no había pasado quizás por momentos decisivos de su vida.  Es totalmente distinto, muestra espacios diáfanos, colores brillantes, sensación de profundidad... en fin ambos cuadros representan el cambio descomunal que Francisco de Goya experimentó en su vida y como así lo quiso plamar en su pintura.

Actualmente ese lugar está totalmente integrado en la ciudad de Madrid.  La romería de San Isidro se celebraba en torno a la ermita de San Isidro, situado al otro ladro del Manzanares.
Ese día los madrileños salían de la ciudad y cruzaban el puente de Segovia provistos de panderos, guitarras y comida en abundancia.


Una vez en la ermita oían misa y besaban el cuerpo incorrupto del santo contenido en una urna.  A continuación bebían agua de la fuente de San Isidro, situada junto a la ermita.  Después disfrutaban de un algre día en convivencia.


viernes, 18 de febrero de 2011

LEONARDO, MIGUEL ÁNGEL Y RAFAEL

 "VIRGEN DE LAS ROCAS" Leonardo da Vinci (1497 aprox.) Óleo sobre tabla


"SAGRADA FAMILIA (tondo doni)" Miguel Ángel, (1503). Óleo y temple

  "SAGRADA FAMILIA" Rafael (1507). Óleo sobre tabla.

PRINCIPALES DIFERENCIAS:

1. Leonardo establece como protagonistas de la composición a la Virgen, el Niño, un ángel y San Juan; mientras que Miguel Ángel y Rafael recogen el tradicional esquema de José, María y el Niño como protagonistas indeferentemente de otros personajes secundarios.

2. Las figuras de Leonardo son mucho más clásicas, equilibradas, tanquilas; en cambio  las de Miguel Ángel muestran violentos escorzos, usa posturas forzadas con las que consigue obtener profundos equilibrios dinámicos: movimiento, en lo que coincide con Rafael puesto que es un seguidor suyo a la vez que de Leonardo.

3. Las figuras de la composición de Leonardo están idealizadas, siguiendo el gusto por lo clásico; igualmente Rafael recoge el canon de belleza propio del Renacimiento.  Miguel Ángel en cambio, compone seres humanos cargados de músculos (como podemos apreciar en la virgen), por lo tanto sus personajes no se corresponden con la realidad.

4. En cuanto al tratamiento de la luz, Leonardo usa dos focos de luz.  Uno principal que vendría de fuera y otro secundario en el interior que recorta las figuras sobre el fondo; el agua también supone un importante foco de luz. La luz de la pintura de Miguel Ángel recibe un foco de luz frontal mientras que el foco de luz de Rafael es lateral ya que genera importantes claroscuros, hay objetos iluminados y otros en sombra.

5. Leonardo posee una escasa variedad de colores.  Utiliza el contraste de los colores fríos (sobre todo los usa en el paisaje de fondo para dar mayor profundidad).  Miguel Ángel debido a su innovadora técnica en la cual mezcla en óleo y el temple consigue una variedad de colores excepcionalmente brillantes.  Rafael por su parte tambien usa fuertes colores y tiene tendencia al uso de colores complementarios.

6. Leonardo mediante la técnica del "sfumato" consigue importantes gradaciones de luz y sombra.  En sus obras la línea pierde intensidad puesto que con esta técnica produce un desvanecimiento de los contornos, proporcionándoles un ambiente de misterio y fusión entre las figuras y el entorno.  En Miguel Ángel, al contrario la firmeza del dibujo cobra una gran importancia; Rafael al igual, se mantuvo fiel a la nitidez de la línea.

7. La Virgen de las Rocas se encuentra enmarcada en un paisaje difuminado que adquiere profundidad con la utilización de colores fríos; de una forma algo parecida lo hace Rafael, puesto que Leonardo fue un personaje bastante influyente en sus obras.  Miguel Ángel elimina el paisaje, por lo que recae casi toda la fuerza pictórica en los personajes principales.  En este caso el fondo de su obra muestra un carácter simbólico pues el grupo de "ignudis" ( personajes desnudos) del fondo se cree que pueden representar la separación y al mismo tiempo la unión entre el mundo cristiano y el mundo pagano, representado por estas figuras desnudas; y como punto de unión San Juan Bautista, precedente del mundo pagano (Es el único que está vestido y se prepara para saltar el muro y entrar en el mundo cristiano).  Respecto a este particular los desnudos que utiliza Leonardo en su obra no muestran más que la pureza infantil.

8. En cuanto a la perspectiva tanto Leonardo como Rafael hacen uso de una perspectiva aérea. En menor medida lo hace Miguel Ángel.

9. La forma compositiva utilizada por Leonardo es de forma triangular, y las utilizadas por Miguel Ángel y Rafael es de tipo piramidal transmitiendo en el caso de este último armonía y equilibrio.





viernes, 11 de febrero de 2011

HUGO VAN DER GOES Y PIERO DELLA FRANCESCA.

Tríptico Portinari                                                                      Sacra Conversación



















La primera pintura nos muestra la parte central del Tríptico Portinari, se trata de la Adoración de los pastores.  Pertenece al 1476-1478.  La pintura está realizada al óleo sobre tabla y su autor es Hugo Van der Goes el cual recoge las dos grandes tendencias de la pintura flamenca: el simbolismo de Van Eyck y la crispación dramática de Van der Weyden.
La temática del cuadro es religiosa.  En la escena aparecen la virgen y el niño rodeados de diversas figuras de tamaños y proporciones incoherentes.  La virgen aparece representada de una forma serena al contrario que el aspecto rústico de los pastores.  La línea tiene un carácter importante en el cuadro, pues sirve para fijar a los personajes en el ambiente así como su apariencia.  Utiliza colores brillantes aplicados con cierta inteligencia, así pues, por ejemplo los ángeles aparecen de blanco puesto que quiere darles una mayor luminosidad.  Muestra bastantes detalles ya que esto era posible con la técnica del óleo que permitia hacer detalles muy minuciosos.  Mediante el juego del color pretende generar volumen a través la combinación de tonalidades.
En cuanto a la luz, mediante un foco de luz lateral consigue generar claroscuros, iluminando las partes que quiere resaltar del cuadro y manteniendo otras no tan importantes sombreadas, generando así un fuerte contraste.
La perspectiva está bien lograda, pero los personajes parecen un poco sobrepuestos o pegados, esto se debe a los diferentes tamaños que presentan según su protagonismo en la escena.
Al fondo podemos vislumbrar un paisaje "real", algo muy característico de los pintores flamencos, puesto que ellos fueron los primeros que empezaron a introducir fondos realistas.

La segunda pintura se trata de la Sacra conversación, perteneciante a Piero della Francesca, la obra data de 1472, y es un óleo sobre tabla.  Esta obra pertenece al quatroccento renacentista italiano.  Muestra un tema religioso, conocido como la "conversación sagrada" en el centro está representada María en un trono con el Niño adormecido y a su alrededor diversos personajes, a la derecha arrodillado, aparece Federico de Montefeltro, el valedor del cuadro, que como tal, quiere figurar en él.  La línea tiene un carácter muy importante en esta pintura, pues sirve para acotar el objeto, le da apariencia finita, clara, y fija su apariencia así como en el ambiente.  Al contrario que los pintores flamencos, que realizaban una perspectiva intuitiva, Piero della Francesca y sus contemporáneos introducen el punto de fuga coincidiendo con la cabeza de la Virgen a la que convergen las demás líneas, esto hace que aumente su relevancia.
Utiliza los efectos de la luz para dar volumen, recibe una luz homegénea dando mucho brillo a la composición.  La Virgen muestra en sus ropajes los tres colores primarios, los cuales son que van a formar el resto de colores. La armadura de Federico Montefieltro nos da una apariencia "metálica" bastante lograda mediate las llamadas veladuras.
Es bastante minucioso y detallista, clara herencia de los pintores flamencos.

DIFERENCIAS ENTRE LAS OBRAS


1. Ambos presentan una escena religiosa, pero Hugo Van der Weyden muestra de fondo un paisaje real, naturalista, difuminado etc. En cambio Piero della Francesca representa la escena en un lugar cerrado geométricamente estudiado, con líneas bien marcadas.

2. Hugo van der Goes utiliza el juego de luces y sombras, mientras que Piero della Francesca aporta una luminosidad homogénea a la obra.

3. La perpectiva del pintor flamenco es intuitiva, mientras que la del renacentista esta perfectamente lograda mediante el punto de fuga.

4. El Niño tiene una carácter más importante en la obra de Piero della Francesca, detalle apreciable en el tamaño, mientras que en la de Hugo van der Goes le da la relevancia no por el tamaño, sino por el brillo que desprende.

5. El simbolismo y los detalles son más minuciosos en obra del pintor flamenco. 

6. En la Sacra conversación los personajes son realistas, tranquilos aunque un poco idealizados; mientras que en el Tríptico Portinari en algunos casos las figuras son incoherentes.

7. La pintura de Hugo van der Goes da más sensación de movimiento mediante los escorzos que presentan algunas figuras, como los ángeles.  En cambio Piero della Francesca transmite más rigidez.

8. En el Tríptico Portinari predominan los colores fríos acusados asimismo por el juego de luz, dando sensación de oscuridad excepto en las zonas que quiere resaltar.